Se dice de alguien que no para quieto y va a mil, con una energía que arrasa. Anda de acá para allá, hace mil cosas a la vez, habla rápido, se mete en todo y deja un quilombo simpático a su paso. No siempre es algo malo, a veces es puro entusiasmo, pero te agota de mirarlo.
"Che, el Nacho hoy anda hecho un torbellino: fue al laburo, pasó por lo de la abuela, cayó al súper y encima quiere salir esta noche. No se queda quieto ni dos minutos."