Se dice cuando alguien aparece de golpe, sin avisar y te agarra en curva. Es la típica visita sorpresa que te encuentra en chanclas, con la casa patas arriba y cero dignidad. También vale para planes o noticias que llegan así, de trancazo. Muy de la vida real, y a veces hasta da coraje.
"Estaba bien a gusto viendo la novela y de repente mi tía me cayó de sopetón, con bolsa de pan y todo. Ni chance me dio de peinarme, qué pena."