Se le dice a alguien que es un aguafiestas profesional, de los que llegan y, sin hacer nada “malo”, te bajan la energía y te cierran el plan. Es esa persona que convierte una rumba en velorio con solo poner cara de lunes. Va con burla, pero a veces es bastante cierto, qué pereza.
"No pues, mejor no lo invites al cumple, ese man es un cierre: llega, se sienta con cara larga y en diez minutos ya nadie quiere ni bailar ni tomar."