Se dice cuando alguien empieza una bronca, una discusión o hasta una pelea, a veces por algo serio y muchas veces por pura tontera. Es como prender la mecha y poner el ambiente tenso en dos segundos. En El Salvador se usa para señalar al que anda buscando drama o no se sabe controlar.
"En la fiesta, Carla armó pleito porque alguien agarró su bebida por error y ya andaba alegando con medio mundo, como si fuera final de novela."