Expresión clásica para decir que alguien monta un follón de los gordos, un jaleo tremendo o un alboroto que rompe la calma del sitio. Se usa cuando la cosa se desmadra de repente y todo el mundo acaba mirando. Tiene un puntito castizo y dramático, como de taberna antigua, y por eso suena tan redonda.
Expresión para decir que alguien va a montar un follón gordo, un alboroto de los que se oyen desde la otra punta del barrio. Se usa cuando ves venir el drama, la bronca o el numerito, normalmente por alcohol, calentón o ganas de llamar la atención. Muy castiza y con sabor a lío asegurado.
Se usa cuando alguien monta un follón de los buenos, de esos que se lía parda y todo el mundo se entera. Es como pasar de la calma chicha al caos en un segundo, con gritos, discusiones y mucho jaleo. Vamos, que si alguien arma la marimorena es porque se ha cabreado bien fuerte o ha provocado un buen lío.