Se dice cuando alguien arma un desmadre, un revuelo o una bronca donde de repente todo el mundo se mete a opinar y se calienta el ambiente. Puede ser por chisme, por política o por cualquier tontería que se salga de control. Muy de cantina o reunión familiar, y casi siempre acaba en gritos y caras largas.
Se dice cuando alguien monta un alboroto bien escandaloso, arma el desmadre y hace que todo el mundo voltee a ver. Suele ser en bola, con gritos, relajo y cero discreción, como para hacerse notar o calentar el ambiente. No es precisamente fino, pero cuando se arma, se arma.
En Campeche se dice cuando alguien arma un desmadre bueno, ya sea un alboroto, una fiesta improvisada o un relajo que se sale de control. No es necesariamente bronca, más bien es ruido, cotorreo y ambiente a lo loco. Vamos, que se prendió la cosa sin avisar y nadie se quiso ir.