Se dice para invitar a que arranque el desorden bueno: fiesta, relajo, risas y vacile con la gente. Es como decir “vamos a prender esto” o “que empiece la gozadera”, bien costeño y sin pena. Ojo, no es bronca ni pelea, es plan alegre, de parche y de pasarla sabroso.
"Mano, ya llegó la gente y trajeron el picó, ¿qué esperás? Armá la recocha, subí el volumen y que se prenda la gozadera, que mañana se trabaja pero hoy se vive."