Se dice cuando vas a algún plan solo para acompañar y llenar espacio, sin ganas ni interés real. Estás ahí de adorno, como para que el otro no llegue solo o para que “se vea gente”. No es necesariamente mala onda, pero suena a que fuiste por compromiso y con cara de póker.
"Fui al cumple de la prima solo para hacerle bulto a mi hermana, me quedé pegado en una esquina con una gaseosa y ni sabía quién era quién."