Se dice de alguien que anda medio ido, distraído o sacado de onda, como si trajera la cabeza en otro lado. No es que se haya ido literal al cerro, es más bien que no agarra la onda, se le van las cabras y no está poniendo atención. Suena muy norteño y queda perfecto para quemar tantito al compa.
"No hombre, Juan anda pa'l monte, le dije que la carne asada era hoy y cayó mañana con una bolsa de hielo toda derretida."