Se usa para decir que alguien anda bien bajoneado, triste o sin ganas, como si la vida lo hubiera dejado pegado al piso. Es muy de plática casual, tipo entre compas, y suena más natural con andar que con estar. No es drama existencial, pero sí ese mood de no me hablen hoy.
"¿Ya viste al Juan? Anda de suelo desde que le robaron la torta en el recreo. Ni con una coquita se le quita, pobre vato."