Se dice cuando alguien se prende y se suma al plan con buena vibra, sin hacerse del rogar. Es como decir que le entró a la fiesta, al cotorreo o a lo que haya, y se dejó llevar por el ambiente. Muy de acá para celebrar al que por fin se animó. Y sí, se agradece.
"Pensé que el Juan iba a aplicar la de me voy temprano, pero jaló la onda, se echó unas cheves y terminó perreando con la tía hasta las cinco."