En Río Negro se dice cuando alguien anda de joda fuerte, de boliche en boliche, con la noche larguísima y cero ganas de irse a dormir. Es como estar en modo maratón, riéndote, tomando algo y apareciendo en cualquier lado. No es precisamente para gente responsable, pero qué bien se la pasa.
Frase que se usa cuando alguien anda de fiesta en fiesta, o disfruta de la noche sin preocuparse por nada. Casi como si tuvieras la vida de un gato nocturno.