En Veracruz se dice de quien anda de ocioso, dando vueltas sin hacer nada útil, como merodeando y matando el tiempo. Es el típico que se desaparece cuando hay chamba y reaparece cuando ya hay comida o chisme. No siempre es insulto fuerte, pero sí lleva su regañito con sabor jarocho.
"Ya estuvo, compa: deja de andar de lagunero por la cuadra y vente a ayudarme con la limpieza, que luego llega la visita y nos agarra el tiradero."