Se usa para decir que alguien anda en su mero punto: se ve perrón, trae flow, o está rifándose durísimo en algo. Es muy mexicano y bastante subido de tono, pero justo por eso pega fuerte. Puede ser halago o pura presunción, según cómo lo digas y con quién.
"No manches, ¿viste a Juanito hoy en la escuela? Andaba bien chingón con el corte nuevo, bien perfumado, y las morras nomás lo seguían con la mirada."