Se dice de alguien que anda listo para lo que venga, con las mangas metafóricamente arremangadas. Está atento, despierto y con ganas de meterse a resolver o encarar algo, ya sea laburo, un quilombo o una oportunidad. No es que sea policía, es más bien alguien que no cuelga y reacciona rápido.
En Zacatecas se dice de alguien que se pone las pilas y se mete a chambear sin hacerse el loco. Va con la idea de traer las mangas arremangadas, listo para el trabajo pesado, el campo o lo que toque. Es un halago, como decir que es bien trabajador y no le saca al esfuerzo.