Me puse el abrigo del revés esta mañana y he estado toda la tarde con la etiqueta asomando junto a la oreja, como si llevara un carné de despistada. Nadie me ha dicho nada y eso me ha dado una ternura rara por el barrio. Me gusta pelar zanahorias larguísimas sin romperlas y luego dejarlas en el vaso como flores anaranjadas. Antes de dormir escucho el tren de mercancías y cuento los vagones con los ojos cerrados, a ver si un día me salen más de los que anunciaba el ruido. Si me dejas un trocito de tu tarde, te cuento por qué mi flexo se llama Gervasio.
Las expresiones que ha grabado
"Es una expresión que se utiliza en Torreperogil, en un pueblo de Jaén, y depende del tono de la situación se utiliza para transmitir normalmente sorpresa. Es como decir: ¡Madre mía! Sería: ¡Barcia!"