En Guatemala se usa para decir que alguien se zafa de algo o de alguien, o sea, que se escapa, se quita el tiro o evita un compromiso sin dar mucha explicación. Es como desaparecer justo cuando toca poner la cara. No siempre es mala onda, pero sí suena a que te hicieron la de humo, y bien hecha.
En El Salvador se usa para decir que alguien evita a otra persona o se escabulle de una situación que no le gusta, casi siempre por pura maña. Es como hacerse el loco para no enfrentar un problema, una bronca o una responsabilidad. Suena suave, pero muchas veces es pura vagancia disfrazada, y hay que admitir que tiene su gracia.