Se dice de alguien que vive en su mundo, montándose películas y planes que se deshacen a la mínima, como un castillo de arena con la primera ola. Vamos, que sueña despierto, se viene arriba y no pisa tierra. No es maldad, pero a veces dan ganas de bajarlo a la realidad con cariño.
"Quillo, el Paco ya está diciendo que con dos setas va a montar una empresa y comprarse un yate. Ese vive en un castillo de arena, vaya tela."