Se dice cuando alguien se hace el desentendido a propósito, como si no supiera nada o estuviera en modo boludo, pero en realidad la tiene clarísima. Es la típica jugada para zafar, no quedar pegado o que otro se coma el garrón. Suena medio cargoso, pero en Entre Ríos se escucha y queda re gráfico.
"Le preguntamos a Juani quién se afanó los bizcochos y se hizo el argentino: ¿Bizcochos? Ni idea, yo recién caigo, y tenía la bolsa escondida atrás del sillón."