En Moquegua, un viaje de tambos es irse de ruta por los pueblitos y paradas típicas, cayendo en cada tambo a comer rico y a probar lo que haya, sobre todo pisco y sus macerados. Es plan de paseo con barriga feliz y brindis asegurado. Si vuelves cantando y con anécdotas, salió como debe.
"Nos fuimos de viaje de tambos por Moquegua y en cada parada caía su piqueo y su piscito, ya al final estábamos amigos de medio pueblo y sin voz de tanto cantar."