Se dice cuando alguien llega encendido, con toda la energía y las ganas del mundo, listo para darle duro a lo que sea: la rumba, el partido o el trabajo. Es como entrar en modo turbo, sin calentar y sin pena. En el Meta suena bien de calle y deja claro que esa persona viene a prender el parche.
"Juan cayó a la fiesta venir con toda la mecha, puso reguetón a todo volumen y en cinco minutos ya tenía a medio mundo bailando y gritando que arrancó la rumba."