En Nueva Esparta se usa para hablar de un cuarto o dormitorio hecho un desastre, con ropa por todos lados, platos sucios, arena, toallas tiradas y todo mezclado. Es como decir que el cuarto parece zona de desastre después de un huracán. Es medio burla cariñosa, pero también reclamo pasivo agresivo con sabor playero.
En Yucatán se le dice jará a alguien que ya está entradito en años, pero sigue con pila y actitud de chamaco. No es necesariamente insulto, más bien es carrilla con cariño, como diciendo: ya no estás pa’ esos trotes, pero ahí vas dándolo todo. Se usa mucho para bromear en familia o con compas.