Se usa para decir que andas a mil, estresado o con la cabeza hecha un nudo, como cuando te agarra el tráfico en plena hora punta y no avanzas ni a palos. Vale para días con mil pendientes, presión en la chamba o cuando todo se te junta. No es finísimo, pero se entiende al toque.
"Hoy estoy en hora punta, causa: la jefa me pide el informe, mi vieja llama y encima el micro no pasa. Ya no doy, estoy que reviento."