Grito de ánimo muy de colegueo para subir el ritmo y lanzarse a lo que venga, aunque sea una idea improvisada y medio peligrosa. Sirve para decir: tira, que esto sale, y si no sale, por lo menos nos echamos unas risas. En Sevilla suena a plan rápido, calle y cachondeo del bueno.

"Vimos la caseta abierta y el Juanma dijo que tenía dos pulseras. Yo pegué el grito: ¡Vamos arriba!, y acabamos bailando sevillanas con un guiri y perdiendo al primo en la feria."

Grito de ánimo para subirle el volumen a la energía y arrancar con ganas. Se suelta antes de empezar algo, desde una salida con patas hasta una reunión o una jornada pesada. En Lima también puede caer justo antes del chisme, como diciendo: ya pues, sin miedo y con todo. Suena motivador y bien callejero.

"Ya pues, causa, deja el drama y suelta el chisme completo. Pásame el cafecito y arranca de una vez, ¡vamos arriba que hoy se prende!"

Frase bien de aliento para levantarle el ánimo a alguien y empujarlo a seguir, aunque esté todo cuesta arriba. Se usa en el deporte, en el laburo o cuando te sale algo mal y te querés rendir. Es como decir “dale, metele” o “arriba ese ánimo”. Simple, directa y re mendocina.

"Ya fue, loco, te salió mal el parcial pero no te me caigas. Vamos arriba, nos tomamos un mate, repasamos y mañana la rompés en la mesa."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!