Grito de ánimo muy de colegueo para subir el ritmo y lanzarse a lo que venga, aunque sea una idea improvisada y medio peligrosa. Sirve para decir: tira, que esto sale, y si no sale, por lo menos nos echamos unas risas. En Sevilla suena a plan rápido, calle y cachondeo del bueno.
Grito de ánimo para subirle el volumen a la energía y arrancar con ganas. Se suelta antes de empezar algo, desde una salida con patas hasta una reunión o una jornada pesada. En Lima también puede caer justo antes del chisme, como diciendo: ya pues, sin miedo y con todo. Suena motivador y bien callejero.
Frase bien de aliento para levantarle el ánimo a alguien y empujarlo a seguir, aunque esté todo cuesta arriba. Se usa en el deporte, en el laburo o cuando te sale algo mal y te querés rendir. Es como decir “dale, metele” o “arriba ese ánimo”. Simple, directa y re mendocina.