Se usa cuando alguien se enoja durísimo y explota de coraje, casi casi que hasta los vecinos se enteran del berrinche. Es ese momento en que la persona pierde la paciencia, levanta la voz y se pone bien intensa. Es muy del norte y suena chistoso, aunque cuando te toca aguantarlo no tiene nada de gracioso.
Significa reprobar un examen o una materia de manera vergonzosa, como cuando rompes algo sin querer.