En Cuba se le suelta a una mujer cuando es una dura de verdad: atrevida, con carácter, con swing y sin miedo a nadie. Es un piropo con respeto, como decir que es una crack y que manda en la escena. Va con admiración y un puntico de asombro, porque la tipa se las trae.
"Asere, esa Yelena es tremenda bárbara: se plantó con la bocina en la esquina, armó la fiesta y ni el vecino chivatón se atrevió a decirle nada."