Se dice cuando te vas a tomar un cafecito, pero con ese toque de pausa merecida: parar un rato, aflojar la cabeza y, si pinta, meter charla con alguien. No es solo la bebida, es el plan de cortar con el apuro y recargar pilas. Ideal después del laburo o a media mañana.
"Che, ya fue, cortemos un toque: después del laburo nos tomamos un cafelín en lo de Don Pepe y nos ponemos al día, ¿dale?"