Se dice cuando alguien se queda re colgado, como si la cabeza se le fuera de paseo y se subiera a un bondi imaginario. Está presente, pero a la vez en Narnia, pensando en cualquier cosa o flasheando fuerte. Sirve para marcar esa desconexión momentánea con un toque bien rioplatense.
"Che, ¿viste a Juan? Se está tomando un bondi mental mal, le hablé dos veces y seguía mirando la pared como si estuviera en otro planeta."