Expresión riojana para decir que te vas a echar una cabezadita, normalmente después de comer como un campeón. Es esa siesta corta pero traicionera que empieza con cinco minutos y acaba con cara de resaca de chuletillas al sarmiento. Vamos, desconectar un rato para volver a la vida con dignidad.
"Nos metimos entre pecho y espalda unas chuletillas y, al llegar a casa, me tomé un bleque en el sofá. Me desperté con la marca del cojín y el móvil lleno de mensajes."