Se dice cuando alguien te está dando la brasa, insistiendo o molestando con algo que ya cansa. Es como: deja de tocarme las narices, pero con un puntito más teatral. Vale para quejas, sermones y pesadez en general, sobre todo cuando ya vas con la paciencia en la UCI.

"Tío, deja de tocar el violón con lo del grupo de WhatsApp, que estoy intentando estudiar y me tienes la cabeza como un bombo."

¿Te gusta nuestro diccionario?

Además de rebuscar expresiones cañoneras, también contamos chistesitos.

Échale un ojo, si no te ríes en 10 segundos, te hacemos un descuento.

Tu cesta: 0,00 € (0 productos)
Imagen del producto

Tu Carrito de Magia

Tu carrito está vacío. ¡Adopta un Magikito!