En Santa Fe se usa para hablar de cuando alguien afloja, se relaja del todo y deja de hacerse problema por las obligaciones. Es como decir que largás la tensión, soltás el estrés y te entregás a la fiaca sin culpa. La imagen es medio rara, pero la idea es que dejás de resistir y te tirás a vivir tranqui.
Se dice cuando alguien está boludeando, estirando el tiempo y metiendo excusas para no hacer lo que tiene que hacer. Es como patear todo para después, dejarlo a medias y seguir dando vueltas sin arrancar nunca. Muy de cuando te ven venir con chamuyo y cero ganas. Y sí, te lo dicen con cariño, pero te están apurando.
En Santa Fe se usa para decir que alguien está boludeando fuerte, perdiendo el tiempo sin hacer nada productivo cuando debería estar haciendo otra cosa. Es como colgarse mal, hacerse el gil y patear todo para después mientras se mira el techo, el celu o cualquier pavada. Y hay que admitir que a veces tirar la goma tienta bastante.