Se usa cuando alguien gasta a lo grande y sin miedo, ya sea en una fiesta, un viaje o cualquier celebración donde no se ahorra en nada. Es como decir que se va con todo, con presupuesto ancho y cero remordimientos. A veces duele al ver la cuenta después, pero mientras dura, la cosa está filete.
Se dice cuando alguien se manda un gasto enorme para celebrar o darse un gusto, sin mirar mucho la cuenta. Es como ir con todo, a lo grande, y que el presupuesto sufra. Se usa para cumpleaños, matrimonios, ascensos o cuando cae un bono y te crees millonario por un día.
Se dice cuando alguien se gasta un dineral sin escatimar, como si el presupuesto no existiera. Es ir con todo: fiesta, lujos, detalles y caprichos, aunque luego toque comer arepa con agua el resto del mes. No es solo gastar, es derrochar a lo grande y presumir un poquito.