Expresión usada para hablar de alguien que anda lanzando piropos, coqueteando duro o echando los perros sin pena. Es como cuando la persona está en modo conquista total, disparando indirectas y miraditas por todos lados. A veces hace gracia, pero también puede ser medio intenso si no le paran el trote.
Se dice cuando estás intentando acordarte de algo o adivinarlo, pero en realidad estás dando palos de ciego. Vas soltando opciones al aire, a ver si alguna pega, sin mucha base. Es como “a ver si suena la flauta” pero versión venezolana, bien de chamo desesperado buscando el dato en la cabeza.