Se dice cuando alguien se mete en una jugada creyéndose el más vivo, y al final le sale el tiro por la culata y queda peor que antes. Es como pasar de listo a estrellado en dos segundos. Va mucho para planes tramposos, atajos y fanfarronadas que acaban en regaño, vergüenza o un problemón.
"El man se coló en la fila diciendo que era conocido del jefe y terminó como el diablo en Tiasco, lo sacaron a la mala y quedó de sapo delante de todos."