Se le dice a alguien que siempre sale con una excusa medio trucha para no hacer algo, como si tuviera el camarote lleno de yuyos y no pudiera ni moverse. Vamos, el típico que te la estira, te da vueltas y nunca concreta. En Tucumán suena bien criollo y bastante cargoso, pero tiene su encanto.
"Dale, loco, vení a la juntada de una vez: hace tres semanas que te invito y siempre tenés yuyo en el camarote, ¡no te hagás el vivo!"