Se suelta cuando alguien se asusta o arma un drama por algo que en realidad no es para tanto. Es como decir: relájate, no exageres, baja un cambio. Va con tonito de broma o de cariño, aunque también puede sonar medio burlón si lo dices pesado. Ideal para cortar el pánico y volver a la calma.
"¡Se fue la luz dos segundos y ya estás gritando! Ya pues, ¿pa' qué tanto susto? Prende tu linterna del celu y deja de hacer novela, causa."