Se le dice a alguien que habla por los codos y no suelta el tema ni a palo. Es como tener el pico suelto, repitiendo y repitiendo, metiendo cuento sin parar, a veces chismoseando, a veces echando carreta. Puede ser en broma o medio en serio, cuando ya tienes a todo el mundo mamado de tanta habladera.
"Ñero, vos sí tenés pico de loro, llevás media hora con el mismo cuento. Mejor cortala y vámonos por unas frías donde Doña Marta."