Qué significa
Se dice cuando vas caminando raro, medio tieso y torpe, normalmente por el frío que te deja las piernas duras como palo. Entre el viento, el hielo y la vereda resbalosa, terminás avanzando a pasitos cortos, como pingüino apurado. No es insulto, es una forma graciosa de describir ese andar patoso del invierno fueguino.
Ejemplos de uso
"Salí a comprar pan con escarcha hasta en las cejas y, entre el viento y el hielo, llegué a casa con las piernas de pingüino y la dignidad en oferta."
"Ayer salí del laburo con una helada que partía el eje y cuando quise cruzar la calle de la esquina, el chabón del auto me gritó que dejara de pingüinear."
"Con la sudestada en la cara y los músculos que no me respondían ni para doblar la rodilla, iba con un andar aplastado que hasta los perros se me acercaban a ver si les convidaba krill."