Se dice cuando estás a tope, con una energía que no te la quita nadie y con el ánimo por las nubes. Vas encendido, con chispa, y te sale todo bien: el plan, la charla y hasta el baile. Es como ir en modo fiesta, pero sin necesidad de excusas. Y sí, se pega.
"En la verbena del pueblo me vine arriba, estaba de chispinazo y acabé dando palmas con la charanga, pidiendo otra ronda y bailando hasta que se encendieron las farolas."