Se dice cuando alguien anda mandón o demasiado serio porque siente presión, como si tuviera a su jefa vigilándolo. No es que sea el jefe de nadie, es que está en modo control total y no suelta el látigo. Va perfecto para el pana que de repente se pone intenso y empieza a dar órdenes sin parar.
"Chamo, deja la película. Desde que llegó el supervisor andas mandando a todo el mundo, como si tuvieras la jefa encima y te fueran a botar por cualquier vaina."