Se dice cuando alguien se arma de valor y encara un problema sin achicarse. Es como plantarse, dar la cara y no salir corriendo aunque la cosa se ponga fea. Muy de barrio y de gente resuelta: si hay lío, tú le echas frente y ya. No es buscar pelea, es no dejarte pisotear.
"No te me achicopales, pana. Si el jefe se pone intenso con el turno, échale frente y dile claro que tú también tienes vida, ¿oíste?"