Se dice cuando alguien ya trae el mareíto sabroso y el cuerpo flojo, como si el pulque le hubiera dado un abrazo y le apagara tantito el modo serio. No es estar tirado, más bien andar alegre, lento y medio atolondrado. Muy de cantina y de curado bien servido, y sí, da risa verlo.
"Nomás se echó dos curados y ya traía efecto pulque, caminando despacito, riéndose solo y queriendo abrazar hasta al perro."