Verbo coloquial para decir que te vas a meter al monte, a la selva o al río en plan explorador, como Tarzán, aunque vayas en tenis y con cero equipo. Se usa cuando la salida es medio improvisada, con ganas de aventura y de ensuciarte tantito. Muy de cotorreo, y si acabas lleno de lodo, cuenta doble.
"No manches, el domingo nos fuimos a tarzanear al cerro y terminamos en una pozita escondida. Llegué todo raspado, pero feliz, bien a gusto."