Se dice cuando andas listo para lo que sea, bien equipado y sin que el clima te agarre volando bajo. Es muy del sur: botas, chaqueta, gorro y actitud de “a mí no me corre el viento”. Vamos, ir preparado como patagón de verdad, porque allá el tiempo cambia en cinco minutos y te prueba.
"Salí con botas, cortaviento, termo y mate, y hasta linterna por si acaso. Ando a lo patagón, si se larga la lluvia en la pega no me agarra de sorpresa."