Palabra muy mexicana que significa un poco, en poquita cantidad o por un ratito. Se usa un montón para suavizar peticiones o regaños y sonar más buena onda, aunque a veces es puro chantaje emocional disfrazado de ternura. También puede sonar medio regaño pasivo agresivo, pero con ese toque cute que hace que casi no te puedas quejar.
Se usa para pedir una cantidad pequeña de algo, como quien no quiere la cosa. En Guanajuato muchas veces es truco fino para ir subiendo la dosis sin quedar tragón. Empiezas con tantito y terminas con medio kilo, pero con carita de yo ni quería. La palabra suena inocente, aunque todos sabemos que es pura estrategia social.