Se dice cuando algo o alguien es una oportunidad buenísima, de esas que parecen un regalo por lo poco que cuestan o por lo fácil que salen. Normalmente va para precios y compras, pero también se usa en broma para un “partidazo”. Ojo, que suena medio mercantil, pero en charla queda gracioso.
"Che, ¿viste el alquiler que consiguió Sofi? Dos ambientes, balcón y a precio de risa. Eso sí que es una ganga, ni el dueño entiende cómo lo largó así."