Se dice cuando te comés un garrón por rebote: quedás metido en un quilombo o te ligás un reto sin haber hecho nada, solo por estar ahí o por juntarte con la gente equivocada. Es como pagar los platos rotos de otro. Injusto, sí, pero pasa más de lo que uno quisiera.
"Yo estaba en la esquina re tranqui y cayó la cana a pedir documentos. Mi amigo se puso picante y, por estar con él, terminé cayendo en la volteada también."