En Colombia, decir que alguien es un verraco es soltarle un piropo bien ganado: es muy bueno en algo, se las sabe todas y no se arruga con nada. Puede ser por talento, por fuerza, por inteligencia o por pura berraquera. Ojo, según el tono también puede sonar a que es bravo o pesado.
"Parce, ese man es un verraco pa' el fútbol: en 20 minutos ya clavó tres goles y todavía le quedó aire pa' celebrar bailando."