Se dice de alguien que es un vago de campeonato, de los que esquivan el curro como si fuera deporte olímpico. No es solo estar cansado, es tener una habilidad especial para no mover un dedo y encima quedarse tan pancho. Suena medio en broma, pero lleva su pullita, ojo.
"Oye, dile a Juan que baje la basura de una vez, que lleva tres horas en el sofá con la manta y el mando. Es un perraco, pero perraco de los buenos."