Se dice de alguien que por fuera parece frío, callado o distante, pero en realidad tiene un mundo interno enorme. Como un iceberg, lo que se ve es apenas la puntita y lo interesante está abajo. Sirve para describir gente reservada que tarda en abrirse, no necesariamente mala onda. Y sí, a veces sorprenden.
"Dejalo a Mario, al principio parece re cortado, es un iceberg. Dale un rato, dos mates y un tema de fútbol y termina contando anécdotas como si fuera el animador del asado."